martes, 4 de junio de 2013

Este bonito horno al que llamo "Hogar"

Y aquí como siempre yo antes de dormir con una taza de café frente mio y la ventana de el blog abierta para escribir una nueva entrada, ¿alguien leerá lo que escribo? en fin.

Bien me dijo mi padre alguna vez "nadie escarmienta en pellejo ajeno" cuando estábamos hablando sobre venir a una ciudad diferente a estudiar,  no me mal interpreten, el no se oponía a la idea, en ese momento estábamos hablando acerca de lo que seria tener por primera vez en mi vida "responsabilidades" para mi fortuna desde que llegue aquello no ha sido un problema, esta bien quizas sea un poco desordenado si, quizas mis dibujos, carpetas y papeles estén tirados en lugares de mi cuarto a los que necesitara mucha imaginación para dejarlos ahí, si, se también que tengo botellas vacías en mi cocina y un six- pack de cerveza indio (eres lo que tomas) dando vueltas en mi cuarto en lugares donde no recuerdo porque los deje ahí (en serio en ese momento quería dejar las cervezas en algún sitio diferente cada una para "adornar mi cuarto" pues solo me tome una cerveza yo) pero dejemos mi indiscutible desorden a un lado, dejemoslo a un lado... ¡dejemoslo he dicho! el problema aquí es uno y solo uno, EL CALOR

Actualmente en un pequeño rinconcito de yucatan llamado valladolid donde vivo, estudio y hago mil y una cosas mas, como enamorarme por ejemplo, yucatan tiene la fama de ser un lugar muy caluroso, pero yo antes de aquí vivía en una bonita isla de la rivera maya donde el calor era bastante común y para nosotros estar a 19° era ya para tener un frió que te cagas, sin embargo ahí pasan dos cosas, lo primero es una isla así que hay playas, si el calor aprieta te reunías con tus amigos enfrente de una de tus chozas de palitos en donde vivimos, caminábamos por la arena tres metros, si nos perdíamos alguien trepaba a una palmera y miraba el camino (hacia el noroeste chicos, ¡veo el mar!) y corríamos en medio de la jungla entre cocos y monitos para llegar a la playa. lo segundo es que ahí aunque el calor apriete nunca asfixia pues siempre sopla una fresca brisa (y las palmeras brindan sombra y cocos que son nuestra principal fuente de alimento) aun así ya que vivo junto a una playa y la mayoría de mi vida ahí se desarrolla mirando el mar de manera que casi nunca iba a refrescarme un rato entre las azules olas del pacifico, pues no me daban ganas, solo por las mañanas cuando cargábamos nuestras redes con mi padre, poníamos agua en un par de cocos ahuecados y caminábamos a nuestra canoa para pescar el almuerzo, creo que ya he fomentado muchos estereotipos hacia nosotros los isleños, ¡ha que diablos!, el problema llego cuando un salvaje día decidí cruzar en mi canoa al continente y llegar aquí en mi carreta de caballos.

Aquí hay una cosa bastante interesante y es que el clima es muy loco, de día hace calor y por las noches casi siempre frió, excepto en verano, y adivinen en que época estamos, así es, ¡verano! ya me habían dicho que aquí hace calor pero no me importo mucho, sin embargo cuando llegue aquí me di cuenta de algo ¡LA TEMPERATURA PROMEDIO ES DE 40 GRADOS! con esa temperatura casi me dan ganas de irme a bañar a la playa, casi, este sitio es muy muy diferente a mi isla, aquí no hay mar, si quieres refrescarte debes arrojarte a una fuente, por ejemplo, y no hay brisa, todo todo el día es un calor impresionante, de saber que estaría ahora mismo en medio de un horno hubiera viajado al sahara o las bahamas, ahí acabaría como bear grills, musculoso, bronceado, todo un sobreviviente... y con aliento a insecto... aquí en cambio solo le tiro a ser un universitario deshidratado.

Una de las idioteces mas grandes que puedes cometer en un lugar como este es salir a medio día, si lo haces toma en cuenta dos cosas, lleva agua y no uses una camisa negra, de lo contrario terminaras como carne asada bañada en tus jugos (no, ninguna mujer por glotona que sea deseara comerte apestando a sudor, así que ahórrate el intentarlo) básicamente, salir a la calle es sentir como si tuvieras un encendedor en la cara, caliente, caliente, caliente ¡te quemas estas en llamas! incluso llegando a casa el ventilador solo da aire caliente, solo te salvarías en caso de tener aire acondicionado, de hecho hace tanto calor dentro de mi cuarto que me la paso en ropa interior todo el día (solo desearía recordar cerrar las cortinas).

Seguro mas de uno pensara que una buena lluvia seria la salvación para todos, malas noticias, quizas si permanece nublado una semana seria bien pero en cuanto el sol sale, se apaga el horno en que vivo... y nos cambian a una sarten a baño maría... el agua se evapora y el vapor nos cocina lentamente... para quedar suavecitos y esponjaditos, ahora es temporada de lluvias, pero en cuanto las nubes grises se vayan... sufriré... solo espero ahora que llegue otoño (mi época favorita) con su fresca brisa, pero cuando otoño se vuelva invierno Valladolid cambia a ser una nevera... pero eso sera otro tema.

Bueno por hoy he terminado, mañana volveré por aquí antes de dormir y dejare otra cosa para que quien quiera que abra alguna vez este blog se divierta un poco, ¡hasta pronto!













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